Chile el terremoto de la verguenza

Colaboración del periodista Ricardo Urzúa Munita

Como Chile sigue con la seguidilla de terremotos, incluido el día del traspaso de mando presidencial, con especialmente dos seismos grado 7 y 6.7 en la escala de Mercalli es bueno no olvidar que gran parte del miedo de la gente se debe a que, por vez primera, se experimenta la sensación de inseguridad de nuestras construcciones modernas frente a este tipo de fenómenos.

De este terremoto, hay muchas personas que deberían tener vergüenza, como los ineptos que no fueron capaces de alertar a la población que venía un Tsunami; quienes participaron en saqueos, sean delincuentes habituales, drogadictos o traficantes; los que construyeron edificios “con trampas”, ratoneando materiales; las empresas de telecomunicaciones que no contaban con sistemas de emergencia, sabiendo que Chile es un país ALTAMENTE telúrico; quienes han especulado subiendo los precios de los productos que venden.

Pero hay situaciones más graves. La gran mayoría de los edificios modernos que cayeron, tenían menos de cinco años. Eso coincide con el cambio de la ley, en 2005, cuando se dijo que las empresas constructoras deberían responder por el bien que vendían hasta 10 años después de otorgado el permiso de edificación. Pero la información fue divulgada con trampa, porque lo que se calló, es que las municipalidades no pudieran fiscalizar la calidad de los edificios que se construían.

Esa, que fue una propuesta de las empresas constructoras, termina eximiéndolas de toda culpa. La razón, es que si el edificio se ve afectado por cualquier motivo, la constructora debe responder, pero si esta no existe –que es lo habitual- quien debe hacerlo es su representante legal, con cargo a SU PATRIMONIO.  ¿Y si no tiene patrimonio, porque ya lo traspasó para evitar ser embargado?  Los adquirentes del edificio terremoteado, al final se quedan sin pan ni pedazo, a veces perdiendo el ahorro de todas una vida. Veo ahí los rostros de miles de jubilados que vendieron su antigua casa para irse a un departamento, por comodidad y seguridad, y que ahora tienen que dormir en casas de parientes – cuando los tienen-, o bajo una carpa. ¿Hasta cuando?

Aquí, claramente falló el Estado, en especial el Presidente de la República que promulgó esa ley, los parlamentarios que despachan cualquier cosa, y las constructoras, que hicieron todos los lobbies necesarios para convencer que ese era un camino para un mayor desarrollo.

Al final, como siempre, paga Moya. Los responsables, alguna vez, deberían dar la cara y ponerse con su patrimonio. A buen entendedor, pocas palabras.

Chile: El “adios” o el “hasta pronto” de Bachelet.

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La ahora ex Presidenta de Chile, Michelle Bachelet, que terminó su gobierno con un apoyo popular jamás visto, 84 % de apoyo, cerró un capítulo que marcará historia en la política nacional y dependerá de la memoria colectiva de los chilenos, y del cometido del nuevo Presidente, Sebastián Piñera, si la despedida de hoy de  Bachelet, signifique un “adios” o sólo un “hasta pronto”.

 El cambio cultural que ha sufrido la política chilena quizás sea uno de los más grandes mérito de los 4 años de Bachelet.

La propia presidenta, en su breve discurso de despedida de esta mañana, lo graficó diciendo que se iba “contenta porque esta Moneda (la sede del gobierno) nunca más será la casa de los Presidentes, sino la casa de los Presidentes y las Presidentas de Chile”.

Entre otros muchos cambios de mentalidad de los chilenos en estos últimos 4 años, el tema del ingreso de las mujeres a puestos de gobierno de primera línea, impulsado por Bachelet, es un cambio tan significativo e importante para la historia del país como lo fue cuando el año 1949 se les concedió en derecho a voto en las elecciones presidenciales.

El 84 % de adhesión que marca el término del gobierno de Bachelet, pese a sus falencias, es fruto de varios logros. Sólo por espacio mancionemos dos, en el plano nacional la red de protección social a los más necesitados desde los niños a los ancianos (la asistencia de salud se amplió de 25 a 80 enfermedades) y en la esfera internacional Chile es uno de los países con el mayor número de Tratados Internacionales que cubren el 90 % de la población mundial.

Chile: El milagro del Terremoto

La necesidad de un ensueño parece dominar la escena chilena a poco más de una semana del terremoto grado 8.8 que sembró de muerte, pánico y miserias practicamente a casi medio  país la madrugada del 27 de febrero pasado.

Cualquier análisis medianamente asertivo indica que “no puede ser verdad tanta belleza” como la que nos muestra hoy la televisión, la misma que nos llenó de repeticiones de imagenes hasta truculentas, y que se repetían una y otra vez, en los primeros días que siguieron al terremoto.

Es verdad que debido al terremoto los dirigentes políticos de la Concertación de centro izquierda que perdieron el poder corrieron a abrazarse con el Presidente Electo para asegurarle que se van a portar bien y van a legislar con él en el Congreso donde tienen una mayoría relativa. También es verdad que con este gesto, prorrogaron automaticamente sus mandatos cuando estaba marcado que tenían los días contados en la dirigencia de sus partidos debido al “desastre” de sus cometidos en las elecciones presidenciales.

No es menos cierto que como Chile es un país muy especial (ejemplo de “unidad en la adversidad” dicen algunos, de “opereta” sostienen otros) la infaltable “Teletón” de las estaciones televisoras fue el punto de reunión para mejorar la imagen de los empresarios chilenos, “a muy mal traer” con la cantidad de edificios mal construidos y que quedaron en evidencia con el terremoto.

Los empresarios y las empresas más poderosas, porque las donaciones de los chilenos comunes y corrientes fueron ínfimas, en un día y ante las cámaras de todos los canales triplicaron la meta de recolección que era de 30 millones de dólares a 90 milónes de dólares, desfilando por las pantallas de todos las televisores familias completas y empresas chilenas y extranjeras con cheques de 500 mil dólares hacia arriba.

Al final, Michelle Bachelet, la Presidenta que se va tras 20 años de gobierno de su coalición, bendijo la ceremonia de catarsis televisiva y se fundió en un abrazo con el Presidente que asume mañana Jueves, Sebastián Piñera. Mañana recibe la Presidencia de Chile el líder de la coalición de derecha que llega al poder después de 42 años de haber sido elegido, democraticamente, el último de los presidentes de derecha en este país (Jorge Alessandri en 1958).

La “guinda de la torta” la puso la misma TV chilena que mostrando la imagen de cientos de artículos robados (saqueados) por chilenos pobres y de clase media y lumpen, que eran devueltos, anonimamente, en las calles de Concepción.

Para la TV chilena eran chilenos “arrepentidos” que vuelta la normalidad les hacia retornar su honestidad y generosidad de siempre.

La verdad es que eran chilenos asustados por el castigo que se les viene encima debido a que hubo gran cantidad de personas anónimas que entregaron fotografías, a la policía y a los Medios de Comunicación, y hasta números de placas de los automóviles y jeep todo terreno, en donde aparecían los saqueadores trasladando los objetos robados.

Apareció el otro Chile, dicen no pocos medios de comunicación. ¡Que bueno!

Pero, ¿otro Chile?: los políticos se ponen de acuerdo para repartirse unos el Parlamento y los otros el Gobierno; la TV pasa de la desesperaciòn desenfrenada a la entretención más insulsa; y, los empresarios demuestran ser los que realmente ”la llevan” con lo mucho que tienen.

Lentamente, Chile comienza a recuperar la “normalidad”

El nuevo Chile del Bicentenario

Quizás sean dos las grandes novedades de este terremoto. 

Los empresarios se metieron la mano al bolsillo y demostraron dos cosas buenas para el país: que cuando quieren ayudar lo hacen en grande y que estan dispuestos a hacerlo con este gobierno de Sebastián Piñera que se inaugura pasado mañana Jueves.

Y lo otro, que quedó al descubierto que el chileno del bicentenario ya no es el mismo de los años 70 u 80: De la generosidad y la solidaridad pasó al egoismo y la competencia a ultranza.

Más de 40 años formando a nuestros hijos en la obligación de competir desde niños tiene que hacer mella en los jóvenes y adultos de hoy.

Recuerden que hasta en los colegios más “católicos” hay exámenes de admisión pra pre-básico porque se aceptan 60 y postulan 500. ¿Qué estamos formando cuando a un niño de 4 o 5 años lo sometemos al estrés de ser examinados incluso durante 3 horas? Y con la angustia, de todos, que si pasa o no pasa las pruebas está decidiendo su futuro.

El cambio quedó en evidencia porque en los ochentas, puestos en cualquier situación límite incluida el atropello de los derechos humnanos elementales, el chileno medio reaccionaba con grandeza: solidario y generoso. Ahora lo hizo, en general, con egoismo y mezquindad. 

El pueblo, contaminado por el lumpen de la droga, salió a robar y las clases medias salieron desenfrenadamente a “defenderse” y a acaparar productos y combustible.

El “salvase quien pueda”, esto es:  la ley del más fuerte, sin importar los medios, imperó como ejemplo, a lo menos en las transmisiones de todas las estaciones de TV chilenas.

Chile: el terremoto que salvó a la dirigencia de la Concertación.

La necesidad de pensar en la reconstrucción del país dijeron, el nuevo Presidente Electo y los Presidentes de los partidos de la coalición de centro izquierda derrotada en las últimas presidenciales, hace que se “abuenen” futuro gobierno y futura oposición.

Una foto histórica es la de los diarios de hoy con el Presidente Electo, Sebastián Piñera, y sus principales Ministros del nuevo Gabinete y los Presidentes de los 4 partidos de la Concertación de Partidos por la Democracia.

Algunos dirigentes políticos de la Concertación dicen que estan “atados de manos”, porque nadie en el país entendería que partiendo el gobierno de Sebastián Piñera, el proximo jueves 11 de Marzo, ellos comenzaran a hacer oposición mientras en el país sigue temblando y mucha gente con hambre y con problemas de todo tipo.

No obstante, para otros dirigentes de la coalición derrotada, se trata de una “maniobra” de los actuales dirigentes de la Concertación para mantenerse en sus puestos. Ellos habían prometrido, a los militantes de sus partidos, que en Abril entregarían sus cargos, porque en todos los partidos se quiere un proceso de recambio de los viejos líderes que son los grandes perdedores con la derrotta de la Concertación trás de estar 20 años en el poder.

Lo que se escucha en los partidos de la Concertación es que “está bien ayudar al nuevo gobierno en la reconstrucción, pero, con nuevos dirigentes” más representativos de lo que deberan ser los nuevos partidos de la coalición.

Algunos dirigentes políticos intermedios señalan que los dirigentes actuales que llevaron al fracaso de la Concertación se “están subiendo por el chorro” de la reconstrucción para quedarse en los cargos a los que hace tiempo ya debían haber renunciado.

Chile: El Libro Negro del terremoto

Colaboración del periodista Ricardo Urzúa M.

 El asolador terremoto que vivimos los chilenos la madrugada del 28 de febrero, más allá del terror, nos dará para escribir páginas y páginas del libro negro del sismo.

Veamos algunas de esas situaciones:

1)      La falla, de quienquiera que haya sido, en no dar una información veraz y oportuna sobre los riesgos de un maremoto. Aparentemente se debió a que no tenemos los equipos necesarios para detectarlos y avisar a la población en el momento oportuno. Los científicos, desde el terremoto de 1985, han venido denunciando la falta de equipos adecuados para minimizar los riesgos, pero nadie se ha interesado en resolverlo. En el balneario de El Tabo, carabineros, por instrucciones superiores, pasó por las calles llamando a la población a que mantuviera la calma, pero en ningún momento a que se alejaran del borde costero, pese a que allí efectivamente hubo fuertes marejadas. La gran mayoría de la población, por iniciativa propia, arrancó hacia los cerros. Pero en las radios UHF con información interna de la Gobernación, decían que el peligro de Tsunami no existía.

2)      Pese a que aún hoy los terremotos no se pueden predecir, existen algunas señales que convendría explorar. Arturo Ramírez, un viejo radioaficionado que hasta hace unos años vivía en El Quisco, afirmaba que horas antes de un terremoto en su línea de comunicación entraba la estática, justo en la dirección que se iba a producir el sismo. Se que tuvo contacto con la Cruz Roja de Valparaíso, pero nunca lo escuchaban. El decía que si eso pudiera triangularse, se podría tener precisión respecto al tema.

3)      Destacados científicos chilenos y extranjeros señalan que esa posibilidad es posible, porque se ha detectado que antes de producirse el sismo sobreviene un calentamiento de rocas, por el roce que ya comienza a manifestarse en el interior de la tierra. Esto fue demostrado en un simposium internacional cerca del año 2000, en el cual me indicaron que uno de los grandes descubrimientos, fue que casi 40 años después se dieron cuenta que ese calentamiento de rocas y alteración en las comunicaciones se había producido antes del doble terremoto de 1960, en Valdivia y Concepción.

4)      Tampoco sabemos escuchar a quienes dicen que antes de algunos terremotos se escuchaban retumbos subterráneos. Esas denuncias, previamente, las oí en personas cercanas a Talagante (en 1985) y en San Salvador, en 1986.

5)      La gran ineficiencia de los operadores del sistema eléctrico, que nunca antes la habíamos tenido en esa magnitud en Chile, que llevamos más de 48 horas sin que gruesos sectores de la población tengan acceso a la energía. Lo peor es que CHILECTRA está cerrada a recibir comunicaciones de sus clientes, ya que sus teléfonos no aparecen conectados, y la vía del mail, que puede ser una alternativa, lo obliga a remitirse a los teléfonos. NO HAY PEOR SORDO QUE EL QUE NO QUIERE OIR.

6)      La ineficiencia de las compañías proveedoras de teléfonos celulares, que colapsaron, no por dos o tres horas, sino por mucho más que un día, dejando a la población en total incomunicación. Si las personas, además, no tenían luz, quedaron en la más completa oscuridad sin saber exactamente que ocurría. Antes los teléfonos de líneas se reponían más rápido.

7)      Hay que repasar la calidad de las construcciones que se hacen en el país. No es posible que edificios nuevos, recién construidos, queden inhabitables o hayan colapsado por completo, por fallas en la construcción. Es cierto que el sismo fue fuerte, muy fuerte, ¿pero quien autorizó esa edificación? ¿Dónde están los jefes de obras municipales y las empresas que debían haber fiscalizado las obras? ¿Quién responde por la caída de puentes y las víctimas que hay por ello? ¿No se está construyendo con mucho riesgo en el país? ¿Son empresas extranjeras o de les olvidó que este es uno de los países más sísmicos del mundo? Algo habla mal de los ingenieros que están detrás de esas obras. 

8.    El espíritu de pillaje de muchos connacionales. Es deleznable que apenas se produce una crisis, se transforme en el elemento que inste a desarrollar el pillaje y el robo. Uno podría explicar que en muchos casos se trata de personas que se quedaron sin recursos y necesitan alimentar a sus familias, y el modelo no da respuestas oportunas. Un caso concreto de quienes giran sus recursos a través de los cajeros automáticos, que en la emergencia no funcionaron. Pero lo que robaban no solo era comida, sino ropa, televisores y equipos que no son de primera necesidad. Es un problema cultural de fondo.

Estas son solo algunas de las observaciones para escribir, como lo dije, el libro negro del terremoto, aunque también hay páginas para el libro blanco, como la población que buscó inmediatamente refugios más seguros, los edificios que resistieron bien, los comerciantes que no especularon, los que actuaron en solidaridad con otros que estaban más necesitados. Y finalmente, un aplaudo para quienes le dan fuerza a Chile para salir adelante.

Chile-Terremoto: La Torre de Pisa y las Carreteras de Wii

Sectores empresariales chilenos han llegado a límites inimaginables para intentar una explicación de lo inexplicable: la avaricia y la codicia de algunos de ellos que llevó a catástrofes dramáticas a muchas familias como consecuencia del terremoto del pasado Sábado de madrugada.

Hay dos ejemplos paradigmáticos.

El primero, la nueva forma de construir edificios “antisísmicos” que resultan dañados estructuralmente con un temblor de tierra grado 6 a 7, porque eso fue lo que ocurrió en Santiago, 400 kilómetros al norte del epicentro donde si alcanzò màs de 8 grados. Algunos de esos edificios, y se nota a simple vista, han quedado peligrosamente inclinados sobre calles, avenidas y otras viviendas.

Para cualquier persona medianamente informada lo anterior se debe a la plusvalía que obtienen los que colocan menos cemento o menos fierro, o fierro de menor calidad, a los muros que deben sostener los edificios, cuya construcción en un país de terremotos está debidamente normada por ley. Ello sin contar con los departamentos “técnicos” de las Alcaldías que deben supervisar estos trabajos y que no objetaron a las “grandes firmas” tras las empresas constructoras.

El Presidente de la Cámara Chilena de la construcción, Lorenzo Constans, ha salido en defensa de sus empresarios constructores alegando que “hay construcciones inclinadas que siguen en pié, como ocurre con la Torre de Pisa”. Para el constructor y Presidente de los Constructores chilenos, ni siquiera existía razón para evacuar los edificios que quedaron inclinados después del terremoto, porque “con las nuevas tecnologías se pueden recuperar las estructuras”.

Los chilenos debiéramos construir una Torre de Pisa Chilensis, en el lugar del epicentro del terremoto y obligar a vivir en el último piso de ella al Señor Constans, sòlo y sin su familia, a lo menos los próximos 25 años en los que, con  toda seguridad habrá más de un terremoto.

El segundo tema es el de las carreteras concesionadas, construidas por los privados, pero, se supone, su construcción supervisada por el Estado chileno, una especie de supercarreteras del Nintendo Wii. Durante muchísimos años más debemos seguirle pagando a estas empresas cada vez que usamos una de ellas, y en varias partes no hay manera de no usarlas, porque no existen vías alternativas.

No sólo el día del terremoto cayeron varios puentes sobre nivel de estas autopistas y se hundieron otras tantas sin que hubiera “control” alguno pulsar la tecla del  “stop” y no seguir con los carros cayendo al vacìo. No eran las super Carreteras Wii que nos prometieron y dijeron que habìan construido. Varios automovilistas iban cayendo sucesivamente al vacío el dìa del temblor de tierra y, hasta ayer mismo, se produjeron otros accidentes con víctimas fatales en los mismos lugares y por una sola razòn: las señales de peligro o eran deficientes, o no existìan.

Esto que se sigan cayendo autos al vacìo desde 7 metros y más en las carreteras destruidas por el  sismo del sàbado de Santiago significa que las empresas concesionadas no colocaron ni mantuvieron la señalética debida.

Los empresarios de las carreteras privadas Wii han dicho que colocaron las alarmas, incluso mallas de contención, para que nadie transite por las vías derrumbadas y que todas las alarmas y mallas fueron robadas y que, finalmente, los últimos dos que han caído al vacío pasaron a llevar la señalética.  (Claro, es culpa del “player” no de la Wii).

La nuevas Torre de Pisa y las Carreteras de Wii ya son patrimonio de esta larga y angosta faja de temblores, de varios tipos,  y terremotos.

El detalle (para que recuerden todos los dìas de su vida los genios chilenos de la Torre de Pisa y las Carreteras Wii) es que quedarom muertos, heridos y familias destrozadas por sus “jueguitos” de guerra del enriquecimiento fàcil.

Chile-Terremoto: Bastó poco más de un minuto….

Gracias a la ineficiencia y las mentiras reiteradas de la Compañía privada de Comunicaciones, VTR.net, que ha sido incapaz en 5 días, de restablecer teléfono e internet,  escribo estas líneas desde un cibercafé de Santiago, y sólo para constatar que pocos segundos de terremoto bastaron para desnudar que Chile es “una gran estafa” como país emergente.

Nos hemos creído el cuento de los Tratados de Libre Comercio y de ingresar a la OCDE mientras a nuestro Ministro de Hacienda, a las autoridades de gobierno y a los Jefes militares les importaba  ”un cuerno” la inexistencia, como mínimo, de teléfonos satelitales que conectara a las zonas costeras del país para alertar de posibles tsumnamis o maremotos. La imagen de Hilary Clinton, en su viaje relámpago a Santiago, regalando uno de estos aparatos a nuestra Presidenta, ha sido casi un latigazo de verguenza tan sólo con imaginar en que nadie advirtió que con un medio centenar de estos aparatos se habría salvado cientos de vidas.

En menos de dos minutos ha quedado claro que el gobierno ha mostrado un desgobierno impresionante. En los últimos 50 años, en varias terremotos, los gobiernos fueron capaces de darse cuenta que trás una catástrofe como la ocurrida el sábado pasado, antes de ir a conocer la realidad “en el terreno mismo” había que despachar ese mismo día por aire, mar y tierra, comida ropa y abrigo. Asi se hizo siempre.

El Presidente Lula, del Brasil, de visita el mismo dìa que vino Clinton, dijo en Santiago que “desde el primer momento” querían mandar ayuda, pero desde Chile no se les decía qué se necesitaba. Era como si nuestras autoridades necesitaran primero sobrevolar el terremoto para saber que un ssismo grado 8 precisaba ser enfrentado de inmediato con comida, ropa, techo y medicinas.

El terremoto ha desnudado, también,  la incapacidad de las instituciones nacionales para enfrentar lo que es parte de la esencia chilena: las tragedias de la naturaleza. Hemos presenciado como, incluso instituciones militares que deberían estar preparadas, en tiempos de paz, para asumir funciones ciudadanas ni siquiera contaban, ni cuentan, con los elementos técnicos mínimos.

Y lo que es más grave, hemos tomado nota que este Chile del bicentenario no es el Chile que creemos y decimos ser. Ni siquiera es el Chile de hace medio siglo atrás. Los chilenos hemos cambiado y mucho.

Durante 40 años se ha  ido educando a nuestros hijos en que ya no es importante la solidaridad, la generosidad. Más aún, que el Bien Común ya no existe. Lo que existe es el éxito, el ganar dinero la competencia y el tener más a cualquier precio.

Entonces, debemos reconocer y asumir la realidad de que ya no somos aquellos que en las poblaciones populares salían a la calle para hacer “ollas comunes” poniendo cada familia lo que tenìa para ayudar a la alimentación de todos.

Tampoco son los mismos los pobladores de la clase media que a las pocas horas del siniestro se organizaba en cada barrio, escuela, universidad o empresa para recolectar ayuda para los danmificados.

Ahora, en las poblaciones “marginales” se organizan, y se juntan con el lumpen,  para salir a saquear y “ganarse” todo aquello que con el trabajo, la educación o el sentido de comunidad (a los que no han tenido acceso) deberían intentar alcanzar. Y en los barrios más acomodados (clase media y media alta, le llaman los siúticos) se organizan para defenderse de los “marginales”, mientras en  el día son los mismos que, en Santiago, por ejemplo, donde no había ninguna necesidad, coparon los servicentros y los supermercados acaparando combustible y alimentos.

La lógica era la misma: ante la posibilidad de la escasez y la incertidumbre del futuro “los con dinero” compraban lo que podían y los “sin dinero” salían a robar lo que podían.

Y los más ricos?. Bueno, eso es cuento aparte. Un ejemplo, la educación es una sola para todos y ocurre, entonces, que la Ciudad Empresarial, un elegante y sofisticado barrio con grandes edificios para las empresas top de Santiago es hoy un monumento a este nuevo Chile: gran cantidad de sus edificios, con menos de 5 años de vida (y por lo tanto totalmente asismicos), han sufrido grandes daños. En otras palabras los grandes empresarios que les construyeron sus casas comerciales a las grandes empresas, se las hicieron defectuosas, pero, les cobraron igual. Es algo así como si uno le construye una casa a un  hermano y economiza en cemento o fierro, para aumentar la plusvalía del negocio. Fuerza Chile….. nos dice la TV local.

Mientras, en nuestros canales de televisión, pocos, muy pocos periodistas, hasta hoy,  intentan explicaciones y enfrentan a los representantes del poder político, económico y militar desde una posición independiente. El Alcalde que autorizó la construcciòn de un edificio que hay que demoler, en vez de ser llevado a los tribunales por haber autorizado el ingreso de moradores a esa construcción, ahora es un gran personaje porque ordenó que desalojaran el edificio ante el peligro de derrumbe.  Fuerza Chile….

Chile, necesita mucha Fuerza…

Automovilismo Adventure

Colaboración del periodista Ricardo Urzúa Munita

Debo reconocer que estaba entre quienes creían que con mejores carreteras uno podría manejar más tranquilo, pero comenzaron a no gustarme por la masividad que las invade, en que todos van echando una carrera alocada tratando de llegar antes al mar o a la gran ciudad.

Quedé perplejo cuando supe que un joven de 22 años murió al chocar en la Autopista del Sol a 200 KILÓMETROS POR HORA.

La noticia fue poco difundida en los medios de comunicación, ya sea, pese a que se trató de un accidente en circunstancias extremas.

Angelo Lippi Polanco viajaba rumbo a Santiago junto a otras cuatro personas desde la costa, poco después del mediodía, cuando a la altura del kilómetro 61, en las proximidades de Melipilla, ocurrió el fatal accidente.

La carrera mortal de esa Autopista del Terror es un ejemplo de las condiciones en que se conduce allí, donde al igual que en la ruta 68, que va a Viña del Mar, hay vehículos que circulan a 160 ó 180 kilómetros por hora, sin que la policía haga nada por detenerlos. A uno simplemente le dan ganas de gritarle “huevón de mierda”, aunque se trate de parlamentarios o autoridades que sienten que tienen poder, porque ponen en riesgo de la vida de inocentes que puedan transitar con toda tranquilidad por esas arterias.

Personalmente he comenzado a buscar vías alternativas, donde me demoro unos minutos más en llegar a la costa, pero mucho más tranquilo. Hasta veo zorros, pájaros silvestres y una flora extraordinaria, que está casi escondida en nuestra arrasada zona central.

La DC chilena en la encrucijada

La Concertación por la Democracia, coalición de centro izquieda que gobernó Chile durante 20 años, y la Democracia Cristiana en particular, atraviesan por la crísis más dura que le ha tocado vivir desde que se fundó, al alero de los antiguos partidos, y de sus viejos líderes, que se dieron a la tearea de sacar a Pinochet del poder para reconquistar, en 1989, el sistema democrático que ellos mismos habían contribuido a perder en 1973.

En la DC toma cuerpo la idea de que esta no es un crisis más y por ello ha llamado la atención el inmovilismo político que le ha entregado toda la escena no sólo al nuevo Presidente Electo, sino a los dirigentes de los partidos de derecha.

 Algunos dicen que es la época veraniega. Otros, con más experiencia, dicen que es la vieja táctica de los políticos tradicionales: “pasar piola”, en otras palabras, en un par de meses más ya nadie “pedirá cuentas” de lo ocurrido con la DC.

Quedan otros, al interior de la DC, que no estan veraneando y que el paso del tiempo, lejos de dar paso al olvido hacen más amarga la espera del castigo necesario para aquellos dirigentes que no sólo perdieron el poder, no sólo pusieron el candidato presidencial que perdió, sino que, incluso doctrinariamente perdieron la brújula cuando decidieron “meterse al bolsillo” hasta los acuerdos de los Congresos Doctrinarios y Programáticos, para dar paso a una práxis del partido político como una Sociedad Anónima.

Hoy, más que nunca, la DC chilena se ha transformado en un gran acuerdo de caudillos y caudillitos que se repartieron el poder, cuando estuvieron en el gobierno, y que se repartieron las postulaciones y candidaturas de acuerdo a lo que cada uno de ellos pesaba en la Junta Nacional, organismo máximo de la colectividad y que al parecer pretender seguir repartiendose el poder de la misma manera a como lo han venido haciendo: “tú controlas equis número de senadores, diputados, Alcaldes, Concejales, dirigentes, etc. por lo tanto,  te corresponde equis cuota de poder partidario”.

El Partido Político S.A. sólo lleva a a la lucha fratricida y al aprovechamiento de unos pocos.

Si los dirigentes de la Concertación no lo entienden, esta vez, tendremos muchos años de gobierno aliancista.

Y si la DC no lo asume, desde ya, quiere decir que habría que revisar su vocación cristiana y demócrata.

Reconquistar la fé pública en la Concertación requiere hoy de nuevos dirigentes (ni chascones, ni guatones, ni tercerolas, ni príncipes ni mendigos) pero también, de nuevas formas de plantear El Mensaje humanista de siempre.

Difícil tarea. Pero, la única posible.